Tecnología aplicada al proceso

Soluciones para cada etapa de la panificación.

Una máquina aislada solo tiene sentido cuando encaja con el producto, la capacidad, el espacio, el personal y las etapas anterior y posterior.

Amasado

Selección de tecnología, capacidad útil, tiempos, temperatura final de masa, extracción y coordinación con el ritmo de la línea.

División

Precisión de peso, trato de la masa, rango de gramajes, cadencia y adaptación a recetas con distinta hidratación.

Boleado

Regularidad, tensión superficial, reposo posterior y compatibilidad con piezas, masas y velocidades diferentes.

Formado

Longitud, desgasificado, estructura de miga, variedad de formatos y cambios rápidos entre productos.

Fermentación

Control de tiempo, temperatura y humedad; fermentación directa, controlada o retardada según organización y producto.

Laminado y bollería

Espesor, número de pliegues, conservación de capas, frío, dosificación, formado y coordinación de la línea.

Cocción

Tipo de horno, transferencia térmica, vapor, consumo, capacidad por hora, carga, descarga y calidad final.

Frío y conservación

Abatimiento, congelación, almacenamiento y recuperación del producto integrados en el flujo productivo.

Automatización con criterio

Automatizar no significa necesariamente instalar una línea completa.

Puede ser más rentable resolver primero la etapa que limita la producción, exige más mano de obra o genera mayor variabilidad.

Automatización parcial

Integrar una o varias etapas manteniendo flexibilidad y aprovechando equipos existentes.

Semiautomatización

Reducir esfuerzo y dependencia de oficio sin perder capacidad de cambio ni control del operario.

Automatización integral

Diseñar continuidad, acumulación, sincronización, seguridad y control cuando el volumen lo justifica.

Esquema de implantación de soluciones de panificación
Líneas completas y modernización

La implantación debe funcionar como un sistema.

En nuevos proyectos y ampliaciones analizamos flujos, espacio, suministros, seguridad, limpieza, mantenimiento, instalación, puesta en marcha, garantía y servicio posterior.

Dimensionamiento por producto, kilos, piezas y turnos.
Compatibilidad entre equipos de distintos fabricantes.
Crecimiento por fases y previsión de futuras ampliaciones.
Comparación técnica y económica antes del presupuesto final.